sensor laser Tiempo de lectura: 3 minutos

La mayoría de los diodos que forman parte de nuestro día a día los encontramos en las bombillas LED, que usan esta tecnología para funcionar de forma normal. Sin embargo, el diodo láser es un sistema que parte de la tecnología de un diodo (un componente que permite el paso de la electricidad en una dirección pero no en la otra), pero que emite luz láser en vez de luz visible, por lo que sus aplicaciones son diferentes y más variadas.

El uso de estos equipos permite llevar a cabo la triangulación láser, que tiene una cantidad de aplicaciones casi innumerables en el campo de la visión artificial 3D. La triangulación láser se lleva a cabo mediante la emisión de diversos rayos láser que reconocen la superficie del objeto que tienen ante sí. Estos rayos llegan a la superficie del objeto que tienen enfrente y rebotan, lo que permite que el equipo calcule la distancia que existe entre el sensor láser y la superficie del objeto en cuestión y también determinar el formato exacto de su perfil.

 

New Call-to-action

 

Gracias a la combinación de los sistemas de cámara y un láser industrial, se consiguen imágenes con mayor resolución y con mejor definición  que con el uso de sistemas integrados, que ofrecen buenos resultados, pero de menor resolución que cuando se usan dichas cámaras y sensores láser combinados. Estos sistemas de cámara y láser permiten disponer de un mayor control sobre la aplicación en todos los sentidos. Cuentan con la posibilidad de un ángulo variable entre el láser y la cámara, lo que se traduce en una mayor flexibilidad a la hora de la obtención de imágenes de calidad, con mayor resolución y un mejor posicionamiento 3D. Además, también cuentan con la posibilidad de combinar varios láseres y cámaras al mismo tiempo, tanto en lo referido al número de unidades como a los tipos de los mismos, lo que aumenta considerablemente la velocidad de escaneo. Los sistemas integrados también tienen sus ventajas, ya que vienen de fábrica pre-calibrados, con el software de procesado integrado lo que permite su puesta en marcha en cuestión de minutos. Otra ventaja de los sistemas integrados es la interfaz de usuario del software que suele ser una interfaz gráfica de muy fácil configuración. Un buen ejemplo de los sistemas 3D integrados es la Smartcam 3D Gocator.

La visión 3D representa un paso adelante en el reconocimiento de objetos frente a la visión 2D más tradicional. Gracias al uso de la visión 3D mediante la tecnología de sensor láser, se facilita la separación o segmentación de los objetos en el espacio. Esto significa que se puede tener un mayor y mejor control sobre cada una de las partes del mismo, ya que el reconocimiento de la imagen no se limita a una única unidad uniforme, sino que distingue con una precisión micrométrica cada una de las partes del objeto visionado y el estado de las mismas en cada momento. Esto va a lograr mejorar el control sobre cada una de dichas partes, pudiendo saber, de forma rápida y precisa, si una pieza está mal posicionada o si una soldadura está mal hecha o necesita ser revisada. Así mismo, el uso de la visión 3D permite una medición de volúmenes mucho más precisa, y una determinación de la posición exacta del objeto, por lo que se superan algunas de las limitaciones que pueden darse en el uso del 2D.

De este modo, nos encontramos ante una tecnología que presenta diversas aplicaciones en la industria. Por un lado, va a permitir la identificación de defectos superficiales de manera rápida y concisa. Proporciona una herramienta única a la hora de realizar la medición del espesor, la altura y el volumen de los objetos. Garantiza el control exacto sobre la ubicación de cada una de las piezas necesarias tanto en la recogida como en el montaje. Permite un mejor control de la calidad del producto y, además, constituye una herramienta incomparable a la hora de facilitar el trabajo de los robots de guiado a lo largo de todo el proceso industrial.

 

New Call-to-action