braço robótico Tiempo de lectura: 2 minutos

El concepto Cobot, que no significa otra cosa que Robot Colaborativo, surgió por primera vez en 1995 como parte de un proyecto de investigación encabezado por la Fundación General Motors.

El objetivo de este proyecto fue desarrollar robots tan seguros que pudieran trabajar codo con codo con las personas sin que ello supusiera ningún tipo de contratiempo en el equipo. Ahora, más de dos décadas después, los Cobots han encontrado su lugar en muchas fábricas y también en la conciencia del público en general. Sin embargo, todavía son muchos los que no terminan de comprender la diferencia entre un robot tradicional y un Cobot.

Equipos de Humanos y Máquina

Dentro de los sistemas de la industria clásica, los robots venían desarrollando su trabajo dentro de un programa fijo, lo que incluía tener que contar con las personas que trabajan a su alrededor para evitar problemas. Esto implicaba la necesidad de contar con un sistema de vallado de seguridad, lo que conllevaba gastos adicionales. Por el contrario, gracias a los Cobots, estos problemas se ven solventados, ya que constituyen máquinas diseñadas de forma específicamente para poder trabajar unidos a las personas. De esta forma, no figuran como máquinas enjauladas, sino que trabajan abiertamente en un ambiente cooperativo y pueden ayudar en el desarrollo de tareas complejas, mejorando tareas como las de ensamblaje y las relativas al control de calidad.

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Más económico

Uno de los aspectos más llamativos de los Cobots es su bajo coste si se compara el precio con lo que podría suponer en un principio. La posibilidad de ser reutilizados en diferentes funciones de manera rápida y fáciles de programar permite que se instalación sea viable en cualquier tipo de empresas, desde las muy grandes a las muy pequeñas.

Comportamiento inteligente y seguro

De esta manera, hablar de cobots es hablar de equipos diseñados para trabajar sin ningún tipo de problemática cuando se lleva a cabo con otros trabajadores humanos. Esto es posible gracias al uso de sensores avanzados que, además de controlar todo lo que sucede a su alrededor, también tienen la capacidad de quedar inmovilizados al más mínimo contacto que se produzca por error.

Flexibles y con capacidad de aprendizaje

Además, los Cobots cuentan con un sistema de aprendizaje intrínseco. Esto significa que pueden memorizar movimientos y situaciones, lo que, a su vez, permite que los sistemas de inteligencia de los Cobots se adelanten a los problemas que pueden llegar a surgir en un entorno industrial. Esta capacidad de aprendizaje queda registrada en su memoria, lo que le permite desarrollar patrones que sean fácilmente asignables a situaciones futuras que muestren similitudes con otras. Además, si un trabajador humano lleva a cabo un movimiento, el Cobot puede copiarlo de forma idéntica, lo que supone un avance y mayor rapidez a la hora de llevar a cabo la programación del mismo.

Aplicable en cualquier lugar

Además, también hay que tener en cuenta que los Cobots son fáciles de transportar y de reubicar en una zona diferente. Esto hace que se comporte como herramientas de trabajo perfectamente flexibles y adaptativas, lo que hace que se puedan reaprovechar para diferentes tareas de forma independiente al posicionamiento original donde hayan sido ubicadas. 

 

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