mejora continua kaizen Tiempo de lectura: 3 minutos

Para entender lo que es el el método de mejora continua, Kaizen, hay que desglosar la palabra y saber su significado. Kaizen es un término japonés que traducido significa “cambio para mejorar”. En realidad, si dividimos la palabra en dos por un lado tenemos “Kai”, que se traduce como “modificaciones”, mientras que Zen, se puede definir como mejoras. Así comienza a surgir este concepto que con el paso del tiempo ha desembocado en la acepción de su significado como “proceso de mejora continua”.

 

La inspiración para ser cada vez mejores

Al hablar de Kaizen, nos estamos refiriendo a un método japonés que surgió a partir del declive económico que sufrió este país asiático en el pasado. A través del mismo, dentro de una empresa se intenta integrar de forma activa, a todos aquellos empleados que forman parte de la misma en busca de la mayor calidad en el trabajo. Este método, siempre está relacionado con procesos de mejora continuada que se consiguen a partir de las pequeñas aportaciones que van añadiendo los trabajadores.

Aunque se trate de mejoras simples, la suma de todas ellas es capaz de hacer que las operaciones que se desarrollen dentro de una organización sean mucho más eficientes y por tanto, los resultados serán más óptimos. Además, Kaizen no solo hace referencia a la parte financiera o económica de una compañía, también tiene en cuenta lo social. Esto quiere decir, que a través de este método se crea una estructura empresarial potente que asegura que todos los aportes de los empleados seguirán el ritmo establecido con una participación activa, donde prima la búsqueda de soluciones por encima de todo.

 

Inversión ¿económica o humana?

A menudo, solemos caer en el error de pensar que para poder mejorar una compañía hace falta una fuerte inversión económica. Es cierto que el capital puede jugar un papel muy importante, pero el método Kaizen nos enseña que el sector humano de una empresa es también algo fundamental al cual no suele darse el protagonismo que merece. En este aspecto no hablamos tanto de invertir, sino de aprovechar los recursos humanos de una compañía, en clave intelectual principalmente.

New Call-to-action

Se dice que la experiencia es un grado y esto es lo que nos quiere hacer ver Kaizen, puesto que los trabajadores que llevan muchos años realizando operaciones en la empresa, saben en qué momento pueden llegar las mejores oportunidades o cómo optimizar los recursos con los que se cuenta. A través del método Kaizen podemos aprovechar todo esto y conseguir esas mejoras continuas que necesita una empresa sin que la inversión tenga un coste elevado.

 

Principios por los que se fundamenta Kaizen

Para entender la filosofía de este método y poder implantarla en una empresa hay que conocer los principios fundamentales por los que se sustenta:

  • Optimización: se trata de aprovechar al máximo posible los recursos con los que cuenta la empresa y no invertir en otros nuevos.
  • Rapidez: hay que ser veloces en encontrar soluciones a los problemas que vayan surgiendo en la entidad para poder fijar los plazos en los que se van a ejecutar.
  • Bajo coste: para llegar a la mejora continua no hace falta una inversión desorbitada. Con un coste bajo o incluso nulo se pueden conseguir los mejores resultados.
  • Participación: los empleados deben formar parte de la empresa de manera activa, contribuyendo positivamente en todas las etapas del proceso de mejoras.

 

¿Cuál es la metodología Kaizen?

Kaizen cuenta con cuatro etapas fundamentales para poder desarrollar este método:

  • Planificación
  • Actuación
  • Verificación
  • Evaluación

 

Planificación

Es la primera fase, donde debemos elegir qué se va a mejorar y saber el porqué se llevará a cabo esta acción, definiendo las metas a las que se quiere llegar. En resumen, en esta etapa habría que analizar la situación actual, conocer los datos de aquello que se desea mejorar y finalmente plantear el objetivo.

 

Actuación

En la segunda fase se empiezan a proponer los trabajos de mejora. Aquí debemos plantear soluciones y definir cuáles son las modificaciones que tienen mayor prioridad en el proceso. Luego habrá que comenzar a poner en práctica estas medidas.

 

Verificación

Una vez puesto en marcha el proceso, hay que comprobar que se está llegando a los objetivos fijados, siempre teniendo como base el análisis inicial que se realizó en la primera fase.

En esta última fase es importante perseguir la estandarización de las medidas que hemos adoptado con el proceso de mejora, sabiendo que los resultados establecidos se han alcanzado y teniendo en cuenta que siempre hay que pensar qué se puede seguir mejorando en el futuro.

 

El método Kaizen ha inspirado a muchos negocios del mundo entero a que consigan sus objetivos y es una perfecta demostración de que la filosofía de trabajo procedente de Japón, que destaca en muchos ámbitos, tiene mucho que aportar a los negocios del resto del planeta.

 

New Call-to-action