robots espaciales visión artificial Tiempo de lectura: 3 minutos

Los robots espaciales no son solo ficción de Star Wars. Se están convirtiendo en una realidad y dependen de las cámaras industriales de alto rendimiento para parecerse a los humanos.

Con la llegada a los cines de la última entrega de la saga Star Wars, los robots espaciales pueden parecer una divertida, futurista e irreal fantasía de los fans de la ciencia ficción. Pero la verdad es que ya existen hoy en día, y tanto científicos como ingenieros siguen trabajando en el diseño de robots para la exploración espacial.

Las razones por las cuales tiene sentido enviar robots al espacio son obvias: los viajes espaciales siguen suponiendo un peligroso esfuerzo, y el uso de robots para tareas específicas, como reparaciones fuera de las aeronaves, evita poner en riesgo la vida de los astronautas. Remotos planetas como Marte requieren meses de viaje para llegar, por lo que solo las máquinas lo han explorado hasta el momento.

 

Más versátiles que los robots industriales

A diferencia de los robots industriales, los robots espaciales son robots humanoides diseñados para estar lo más cerca posible de los humanos en términos de tamaño y morfología. Una razón clave para ello es que el espacio es muy limitado para aeronaves y para la Estación Espacial Internacional (del inglés, International Space Station – ISS), y no hay posibilidad de desarrollar un espacio de trabajo hecho a medida para un robot. Los robots deben adaptarse a un entorno diseñado para humanos y ser capaces de utilizar las mismas herramientas y paneles de control que la tripulación humana o incluso colaborar con los humanos. También necesitan poder realizar tareas más diversas y distintas que las de los sistemas automatizados de las plantas de fabricación.

 

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Como resultado, los centros de investigación y agencias espaciales diseñan robots que realmente parecen salidos de una película de ciencia ficción. Dos claros ejemplos son el Robonaut 2 (R2), diseñado por la NASA juntamente con General Motors, y Rollin’ Justin, un robot actualmente en fase de desarrollo en el Centro Aeroespacial Alemán (DLR). R2 ya está operando a bordo del ISS, mientras que Rollin ‘Justin aún está en desarrollo para la futura exploración de Marte.

 

Visión 3D para la interacción de objetos

La visión 3D es clave para permitir que estos robots aprehendan su entorno e interactúen con él. Esto se puede lograr gracias a una combinación de varias cámaras de exploración de área además de cámaras de tiempo de vuelo y otros sensores.

Tanto el R2 como el Rollin’ Justin confían en las cámaras Allied Vision para la visión estereoscópica en el espectro visible. Al igual que un ser humano tiene dos ojos, R2 tiene dos cámaras Allied Vision Prosilica GC integradas en su cabeza, y Rollin’ Justin dos cámaras Allied Vision Manta montadas a ambos lados de su cabeza. Esto permite que los robots tengan una mejor sensación de profundidad al capturar imágenes de su entorno.

La visión 3D es importante para permitir que los robots espaciales ubiquen y agarren objetos con precisión y realicen tareas tales como enchufar dispositivos o hacer funcionar interruptores. El equipo de investigación de DLR ha publicado videos de Rollin’ Justin atrapando bolas arrojadas en su dirección o preparando café con una máquina de cápsulas.

Viendo estos dos ejemplos no podemos evitar pensar que los robots como C3PO pueden no ser tan irreales después de todo.  

Este texto es una traducción libre del blog de nuestro proveedor Allied Vision.

 

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