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El año pasado, la Agencia Espacial Europea (ESA) puso en órbita a una altitud de 800Km un mini-satélite, el Prova-V, con el objetivo de capturar mapas de las cosechas y de la vegetación en la superficie del planeta. Tres de las cámaras con infrarrojos de visión industrial  Xlin-1.7-3000 SWIR InGaAs de Xenics, similar al de la cámara con infrarrojos lineal LYNX también de Xenics, se encuentran a bordo de dicho satélite.

Lynx-CL_Right_S_72dpiLa observación de la Tierra desde un satélite puede revelar información detallada acerca de la vegetación, las nubes, la humedad y las condiciones atmosféricas. Concretamente, las cámaras con infrarrojos SWIR son muy interesantes para el estudio de las propiedades de la vegetación, como el contenido en agua de las plantas, la identificación del tipo de árbol y de las condiciones de las plantas.

La finalidad del proyecto en cuestión es obtener información rápida y fiable sobre la vegetación, con el fin de crear alarmas para informar a las autoridades pertinentes acerca de, por ejemplo, el estado de las cosechas y del avance de los desiertos y la deforestación.

Xenics desarrolló las cámaras con infrarrojos especialmente para cumplir con los requisitos específicos de la aplicación a nivel de resolución, velocidad de captura, resistencia a la radiación y a las condiciones del entorno, vida útil, etc.

En el tiempo que lleva en órbita, el Proba-V ha suministrado ya miles de imágenes y seguirá haciéndolo durante unos años más, hasta que los satélites de la serie Sentinel-3 estén preparados para su lanzamiento y le tomen el relevo en la misión.

* Imágenes vistas con cámara infrarrojo propiedad de ESA (European Space Agency)